jueves, 3 de julio de 2014

Un gol al culto a la personalidad

Por: Andrés Oppenheimer
(El Comercio, 02 de Julio del 2014)
¡Bravo! En un momento en el que varios presidentes latinoamericanos están promoviendo un descarado culto a la personalidad, el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, ha firmado un decreto que prohíbe la exhibición de su retrato en las oficinas públicas, y que ordena no incluir su nombre en las placas inaugurales de obras públicas.
Según el decreto presidencial, las placas de todas las nuevas carreteras, puentes, hospitales y otros edificios públicos inaugurados durante su mandato, que finaliza en el 2018, solo mencionarán el año en que fueron terminados.
“Las obras públicas son del país, y no de un gobierno o funcionario en particular”, dijo Solís después de firmar el decreto. “El culto a la imagen del presidente se acabó, por lo menos durante mi gobierno”.
El ministro de la Presidencia de Costa Rica, Melvin Jiménez, me dijo que la decisión fue parte de la plataforma de la campaña de Solís.
“No hay motivo para poner el nombre del presidente en ninguna obra pública, porque las obras públicas son pagadas por el pueblo de Costa Rica, con sus impuestos”, me dijo Jiménez. “Y no hay motivo para colgar su retrato en las oficinas públicas, porque las decisiones del gobierno no son tomadas por una sola persona, sino con la ayuda de ministros, viceministros y otros funcionarios”. Leer Mas

No hay comentarios:

Publicar un comentario